¿Sientes la llamada a encender los corazones de tu comunidad, pero a veces te faltan las herramientas?
En un mundo que cambia constantemente, la misión del catequista y del sacerdote sigue siendo la misma: hacer resonar el Evangelio. Pero para contagiar la fe, primero debemos renovar la nuestra. No estás solo en esta tarea. La Comisión Episcopal pone a tu alcance un espacio de crecimiento teórico, práctico y espiritual.
Adaptable
Hazlo cuando puedas, según tu ritmo. Nunca dejes de formarte.
Calidad
Tenemos los mejores profesores, con las mejores críticas de los alumnos.
Certificado
Consigue el certificado de participación y cuéntalo a otros catequistas.